Hasta la patronal Sociedad Interamericana de Prensa critica la nueva ley que penaliza a quien «obstaculice, agravie, atente, arroje objetos, amenace o insulte, por palabras, escritos o hechos a la policía.
El presidente uruguayo Luis Lacalle Pou, del conservador Partido Nacional, ha hecho cierto este jueves su prometida implantación de una mastodóntica Ley de Urgente Consideración (LUC), un paquete de 476 artículos, que incluyen medidas de salud, educación, vivienda y seguridad. Entre estas últimas, una suerte de Ley Mordaza rioplatense que ha rechazado hasta la propia Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) una organización patronal nada sospechosa de izquierdismo.
La SIP señala que los legisladores uruguayos «se han excedido en sus labores, al crear un nuevo delito de comunicación o una nueva acción penal contraria a principios constitucionales sobre las libertades de expresión y de prensa», manifestó la organización.
Realmente, así es, ya que el proyecto de ley precisa que aquel que «obstaculice, agravie, atente, arroje objetos, amenace o insulte, por palabras, escritos o hechos, a la autoridad policial en ejercicio de sus funciones o con motivo de estas, será castigado con una pena de tres a dieciocho meses de prisión».










