El Sindicato dos Jornalistas dice que la negativa, “arroja al periodismo por la borda y rompe una cuerda de salvamento a la vista”.
Dos propuestas presentadas por los paritdos Livre y BE para conceder al periodismo sin fines de lucro el Estatuto de Utilidad Pública fracasaron en la Asamblea de la República, con los votos en contra del PSD y del CDS-PP. La dirección del Sindicato dos Jornalistas (SJ) lamenta esta negativa, que señala no sólo arroja al periodismo por la borda sino que perfora una cuerda de salvamento a la vista. Una opción especialmente chocante en el caso de los partidos que apoyan al Gobierno.
En varias reuniones, la tutela ha constatado que tiene en cuenta las sugerencias de la Unión para la mejora del periodismo y la sostenibilidad de la comunicación social, pero cuando surge la oportunidad de demostrarlo, rechaza las exigencias más simples.
Permitir que los medios de comunicación sin fines de lucro accedan al Estatuto de Servicios Públicos sería una medida de justicia elemental. Este reconocimiento ya se concede a multitud de organizaciones colectivas que trabajan “en beneficio de la sociedad en general”, actuando en una veintena de ámbitos, como la cultura, el deporte, la educación, la protección de la infancia, la salud, el emprendimiento o el medio ambiente. Y es que, el SJ no tiene dudas, y así lo han constatado también diversos partidos y el Gobierno, del bien esencial que supone el periodismo para la sociedad y del beneficio que aporta.
Al ser reconocidas como de utilidad pública, las asociaciones, fundaciones y cooperativas pueden acceder al mecenazgo: las donaciones tienen beneficios fiscales y los ciudadanos pueden destinarles parte de su IRS. Un cambio banal en la política fiscal, que el SJ propuso al Gobierno y a diversos grupos parlamentarios durante el último año (como vienen haciendo, individual y colectivamente, las redacciones que reivindican tal estatus). Y un cambio que el propio Primer Ministro defendió el pasado mes de junio en la conferencia “JN Somos Liberdade”.
El sindicato hermano entiende que la decisión contraria a la propuesta favorece los intereses privados que hoy financian a los medios de comunicación, pero que han acumulado suficiente capital como para que el beneficio fiscal no les suponga ninguna diferencia. La utilidad pública democratiza la financiación del periodismo y fomenta el clientelismo del periodismo.










