En un encuentro en Barcelona se señala la precariedad económica y de las relaciones laborales como una amenaza fundamental para el ejercicio de un periodismo ético.
Conmemorando los treinta años del Código Deontológico de los periodistas catalanes y los veinticinco del Consejo de la Información de Cataluña (CIC), se están organizando jornadas en torno a “Los Retos Éticos del Periodismo”; la última de ellas ha puesto el foco en la precariedad del oficio como amenaza para el ejercicio ético.
En ella Josep Carles Rius, presidente del CIC apuntó: “Estamos en un momento de más oportunidades, pero menos recursos” momento el cual “los periodistas tenemos el reto de encontrar un nuevo modelo”, ya que “el binomio virtuoso de negocio y servicio público, que había sido el periodismo hasta ahora, ya no funciona”. Añadió que debe hacerse con “formas sin ánimo de lucro como fundaciones o cooperativas, como ocurre en Estados Unidos; con espíritu de servicio y una actitud crítica, puesto que muchos medios no hacen periodismo sino un servicio a intereses concretos”.
Para ejemplificar lo que debe ser el nuevo periodismo habló de “La Marea”, que el pasado fin de semana conseguía más de 250.000 euros gracias a un crowfunding con donaciones de la gente que le permitirá ofrecer más periodismo a la ciudadanía, porque “el periodismo debe comprometerse con las democracias desde la ética”, concluyó.
Otro de los ponentes de ese encuentro ha sido Pere Rusiñol, que fue periodista en “El País” y “Público” y es socio fundador de “Alternativas” Económicas y “Mongolia”; quien puso el foco en la organización sindical con comités de empresa y sobre todo, en la propiedad de los medios: “es clave para saber para qué intereses trabaja un medio”, aseguraba. “Cuando El País pasó de pertenecer a la familia Polanco, a los bancos por su gran deuda, el diario ya no podía tratar muchos temas, porque iban en contra de los propietarios”, afirmó. Como ejemplo del nuevo periodismo habló de “La Marea”, “Catalunya Plural” o “Alternativas Económicas” diarios que, dijo, “sabes que no deben obedecer a intereses empresariales”.
Los ponentes destacaron la importancia de mantener la ética personal y profesional, además de no estar dispuestos a trabajar gratis. Procurar hacer colectiva la lucha por salir de la precariedad y recuperar el prestigio con calidad y educar a la sociedad para que la valore. Por último, construir medios de comunicación con implicaciones de los trabajadores en la propiedad para garantizar diarios libres de intereses concretos.
En la fila cero se hallaban representantes del Sindicat de Periodistes de Catalunya (SPC/FeSP), CCOO y UGT, quienes denunciaron el actual bloqueo a un nuevo convenio laboral por parte de la patronal de prensa diari y hubo una unanimidad al destacar la importancia de la organización sindical para garantizar los derechos de los profesionales del sector.










