El organismo de control impone multas por un total de 26 millones de euros por infracciones detectadas en uno de cada seis ERTE investigados. Ha exigido la devolución de casi un millón de euros en ayudas otorgadas.
La Inspección de Trabajo ha detectado fraude en uno de cada seis ERTE que ha investigado. El mecanismo que ha sostenido miles de puestos de trabajo, y ha ayudado a las empresas a aguantar en el parón económico ocasionado por el coronavirus, fue utilizado por ciertas compañías de manera ilícita para sacar tajada de las ayudas y del dinero público destinados a esta herramienta de ‘hibernación’ del empleo. La Inspección de Trabajo ha detectado ya 5.459 infracciones en empresas por fraude en los ERTE a las que ha impuesto sanciones por un valor total de 26 millones de euros, según datos del Ministerio de Trabajo.
Así informa “eldiario.es” en un artículo firmado por Laura Olías, que agrega:
Se trata del balance hasta el 1 de junio de la actuación inspectora en el control de la legalidad de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) motivados por la pandemia, explican en el Ministerio dirigido por la vicepresidenta Yolanda Díaz a consultas de este medio.
La autoridad laboral ha finalizado 33.553 expedientes en este periodo, en los que han detectado las 5.459 infracciones mencionadas. El fraude alcanza así a un 16% de las empresas investigadas por el momento. Una de cada seis.
Uno de los abusos más frecuentes ha consistido en mantener la actividad del negocio, aunque oficialmente la empresa estaba en ERTE de suspensión. También, que los empleados tuvieran que trabajar más horas que las reconocidas en los ERTE parciales de reducción de jornada. Varios trabajadores reconocían a “eldiario.es” sufrir estas prácticas en lo peor de la crisis. En algunos casos, las compañías ofrecían a los empleados que cobrasen la prestación por desempleo (el 70% de su base reguladora) y complementarles los ingresos hasta el total de su sueldo.










