El reportero había sido arrestado a su llegada al aeropuerto de Tánger, imputándole por delitos de ultraje y difamación contra instituciones
La detención en Marruecos del periodista Ali Lmrabet el pasado domingo 12 de julio provocó reacciones de condena de distintas organizaciones y el inicio de una campaña de solidaridad que exigía su inmediata liberación. Lmrabet, residente en Barcelona, se desplazaba con normalidad a Marruecos, pero en esta última ocasión fue arrestado por orden de la Brigada Nacional de Policia Judicial. Finalmente, Lmrabet fue puesto en libertad sin cargos este miércoles 15 de julio.
Previamente, ante la detención de Lmrabet –un periodista crítico con el régimen marroquí–, se puso en marcha por parte de distintas organizaciones y personas próximas a Ali Lmrabet una campaña de solidaridad a la que la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) y sus sindicatos se adhirieron. La Federación Internacional de Periodistas (FIP) emitió un comunicado el martes 14 de juliol exigiendo su libertad
Acusaciones imprecisas
Ali Lmrabet fue detenido el domingo 12 de julio de 2026, cuando llegó al aeropuerto de Tánger. Le imputaron delitos de ultraje y difamación contra instituciones y cuerpos constituidos, unos cargos muy imprecisos a los que el fiscal añade una supuesta difusión de informaciones falsas, todo ello por vídeos que ha divulgado en su canal informativo online desde España, donde ejerce el periodismo sobre la actualidad marroquí.
Ali Lmrabet, natural de Tetuán y establecido en Barcelona, fue condenado en 2003 en Marruecos a cuatro años de prisión –pena reducida a tres años en apelación– por «ultraje a la persona del rey» y «atentado contra la integridad territorial», y prohibieron las dos publicaciones que había fundado, losa semanarios satíricos Demain y Douman. En 2005 fue condenado a una inhabilitación para ejercer el periodismo en Marruecos durante diez años, por utilizar la expresión “refugiados de Tinduf”, lenguaje utilizado en las resoluciones de Naciones Unidas aceptadas por Marruecos. Posteriormente se le impidió renovar su documentación marroquí, lo que le obligó a realizar una huelga de hambre en Ginebra hasta que pudo obtenerla.
Al no poder trabajar en su país se trasladó a España, donde ha colaborado con varios medios –El Mundo, El País y otros– y donde ejerce el periodismo en su canal en línea. Con regularidad ha viajado a Marruecos para ver a su familia y amigos, como hizo el 12 de julio.
Crédito foto: UAB










