Óscar Alajarín: No solo por los llamamientos a las palizas a los humoristas gráficos díscolos desde las cuentas de VOX, sino por el riesgo a ser multado, enviado a la cárcel o ser despedido.
Desde las páginas de la revista loquesomos.org el humorista gráfico Óscar Alajarín traza un real y duro perfil de su colectivo profesional:
“Practicar el humorismo gráfico es un ejercicio de alto riesgo. No solo por los llamamientos a las palizas a los humoristas gráficos díscolos desde las cuentas de VOX, sino por el riesgo a ser multado, enviado a la cárcel o ser despedido.
Esta represión continua hacia el humorista gráfico no es resultado de una acción concreta e individual del dibujante, se hace para acallar al colectivo, mantenernos asustados o/y que se practique la autocensura.
Más del 99% de los humoristas gráficos no puede vivir de su trabajo, o al menos cobrar un pequeño sueldo. Así que como a la mayoría ya no se nos puede despedir porque «ya estamos despedidos», es posible que algún día nos encontremos al salir de casa a algún tipo empeñado en enviarnos al más allá de la UVI…
En España hay libertad de expresión, claro, siempre que te rías de los de abajo y de los más vulnerables. En cuanto haces chistes sobre el Rey, el neoliberalismo, la policía, los especuladores o de la política de trasvase de dinerillo de todos a bolsillos privados, uno ya no mola tanto”.










