Expuso ante las cámaras, una vez más, su teoría de que los medios públicos deben adaptar su funcionamiento a la mayoría social del momento, que él entiende representada por la configuración aritmética del parlamento.
Distintos medios se han hecho eco de la grabación, por parte de la Guardia Civil, y la difusión de las conversaciones telefónicas ente la tertuliana Pilar Rahola, habitual en programas de TV3, la televisión autonómica catalana; Tatxo Benet, uno de los socios propietarios de Mediapro y David Madí, hoy empresario de la comunicación y, en su momento, mano derecha del Gobierno de Artur Mas.
Sobre los contenidos de dichas conversaciones, que ponen en evidencia la utilización política de la cadena, fue consultado en el programa Planta Baixa de la misma cadena autonómica su director Vicent Sanchis.
Al margen del descargo de las acusaciones que Pilar Rahola vierte sobre el en esas escuchas, el director de TV3, una vez más, expuso su peculiar teoría de que los medios públicos, en este caso la TV autonómica catalana, deben adaptarse a la mayoría social del momento, que él entiende representada por la configuración aritmética del parlamento.
Profesionales del medio, como era de esperar, consideran que esa concepción de un medio público vulnera la independencia del medio y contradice toda la normativa que rige los medios de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) y que se refleja en el Libro de Estilo, la Ley de la CCMA, el Mandato Marc audiovisual, la Ley de Comunicación Audiovisual y el Estatuto de Cataluña, documentos donde, señalan, no se encontrará ninguna referencia en esta concepción.
Asimismo, exponen que es asombroso que ante esta posición que Sanchis ha expuesto, incluso ante el Parlament, el Consell de la CCMA no se haya manifestado.










