Un diario italiano produjo como experiencia, durante un mes, un diario en IA total: “No puede hacer lo que es obviamente humano”.
El diario italiano “Il Foglio” ha elaborado y publicado durante un mes el primer periódico en papel creado íntegramente con inteligencia artificial. Para hacer balance del experimento, el mismo medio ha pedido a la IA que le haga una entrevista al director. En ella, máquina y humanos concluyen lo mismo: «La IA no puede reemplazar a los periodistas».
En “La Marea” con la firma de Olivia Caballar se pueden leer los resultados de esta experiencia singular: Ahora, después de ese mes, el periódico –fundado en 1996 por el periodista y político italiano Giuliano Ferrara– ha decidido hacer un balance del experimento siguiendo con el experimento, con esta entrevista entre la máquina y los humanos. Y, entre los periodistas de carne y hueso y la máquina, llegan a una conclusión principal: la IA no puede reemplazar a los periodistas, puede ayudarlos a hacer tareas, puede enseñarles cosas, como la importancia de saber preguntar en este oficio, pero no puede hacer lo que es obviamente humano –algo que los humanos olvidamos y que, curiosamente, la máquina identifica–.
“Esperaba verte desempeñarte bien en el análisis de documentos, en la lectura de libros, en la transformación de una imagen en un artículo, en la síntesis de discursos. No esperaba descubrir que podrías ser irónica, no pensaba que la inteligencia artificial pudiera ser irreverente. No esperaba que la velocidad de ejecución de los artículos fuera tan instantánea”, dice Il Foglio de carne y hueso. Y remata: “Sobre todo, no esperaba entender por qué, con todo el respeto que te tengo, incluso gracias a ti, el futuro seguirá perteneciendo a los periodistas«.
En resumen, concluye el director del periódico, el experimento ha servido para comprender «lo interesante» que es la relación entre la inteligencia natural y la inteligencia artificial no por lo que la IA puede reemplazar, sino por lo que puede integrar y, sobre todo, por lo que no puede reemplazar.
En el colmo del experimento, el director del periódico, Claudio Cerasa, le pide que responda a una de las preguntas que le hace la máquina como si fuera él mismo. Y la máquina, que se pone en el papel de Cerasa de una forma divertidísima, dice: «Si hoy la inteligencia artificial te puede escribir un artículo correcto, legible, incluso brillante, ¿qué hace único a un periodista? Sencillo: la idea. La obsesión.
El gusto por la desviación. Las ganas de entender donde otros solo están resumiendo. La incapacidad patológica de conformarse. El fastidio por la banalidad. El entusiasmo por el detalle. El olfato para las frases que parecen neutrales pero que quieren decirlo todo».










