La CIDH y su Relatoría Especial para la Libertad de Expresión condenan el asesinato e instan al Estado de Honduras a investigar los hechos de manera pronta y diligente.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) condenan el asesinato del líder indígena lenca y periodista comunitario Pablo Isabel Hernández Rivera en Honduras e instan al Estado de Honduras a investigar los hechos de manera pronta y diligente. Asimismo, solicitan analizar si la actividad de defensa de los derechos humanos y el ejercicio del periodismo fue un móvil de este hecho punible de acuerdo con los estándares interamericanos.
De acuerdo con información de público conocimiento, el 9 de enero de 2022 personas desconocidas dispararon contra el líder indígena y periodista comunitario Pablo Isabel Hernández Rivera mientras él se dirigía a la iglesia en el municipio de San Marcos de Caiquín, departamento de Lempira. El periodista murió inmediatamente en el ataque.
Pablo Isabel Hernández Rivera era director y periodista de la radio comunitaria Tenán 94.1 F.M, «La voz Indígena Lenca». En su comunidad era conocido por su cobertura crítica de asuntos de interés local. A su vez, la radio retransmitía el programa «Voces contra el olvido», del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH).
Además de periodista comunitario, fue un destacado líder indígena integrante de la Red de Defensores de Derechos Humanos de Lempira que organiza y forma COFADEH, Alcalde Mayor de la Auxiliaría de la Vara Alta que es el Gobierno Tradicional del Pueblo Lenca, Presidente de la Asociación Cultural Indígena y de los Pueblos, Secretario del Consejo Indígena Local de Tierra Colorada y Presidente de la red de Agro ecólogos de la Biosfera Cacique Lempira Señor de Las Montañas.
La CIDH y la Relatoría reiteran que el asesinato de periodistas, además de una violación del derecho a la vida, constituye la forma más extrema de censura. Además, la impunidad contribuye a la autocensura de la prensa. El principio 9º de la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la CIDH, reconoce que «el asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada».










