La Federación de Sindicatos de Periodistas cumple 25 años. Entre otras cosas, lo celebramos con artículos de quien la puso en marcha o de quien la mantiene viva.
ANDREU MANRESA
Exsecretario general del Sindicat de Periodistes de les Illes Balears (SPIR)
El periodismo (buscar, ver, detallar, contrastar, contar a la gente qué pasa, y seguir los temas, historias y noticias) no ha sucumbido, es más que necesario; pese a las constantes y profundas crisis estructurales. Una distorsión, en especial, son esas ‘revoluciones’ digitales, globales, tecnológicas, de multinacionales que explotan y manipulan el producto, el trabajo de los profesionales, de todos los medios, con la contribución inocente o interesada de millones de personas convertidas en productoras de ‘contenidos’, o de influencers, esa otra plaga. Las ‘fake’ es una gran perversión universal. La IA y semejantes máquinas nunca suplirán la mirada y la voz de las redacciones, de los individuos.
En esta realidad mercurial, fugaz, de impactos de las crueles guerras de cada día, de la victoria sin pausa del capital y los imperios, sigue siendo imprescindible, ineludible, la representación coral (sindical) para la defensa de los intereses de los trabajadores/periodistas/comunicadores en las plantillas cada vez más reducidas, con contratos más precarios y salarios recortados, abreviados, inciertos.
Sindicato=Solidaridad
Un sindicato es solidaridad, son todos los periodistas adheridos para hacerse respetar, defender sus derechos, los valores sociales y, además, negociar sin temor. Los convenios de sector deben estar activados para lograr acuerdos ajustados a la decencia, pese al formato disperso y diverso de los grupos de prensa y de producción multimedia.
El Sindicat de Periodistes de les Illes Balears (SPIB) nació en el cambio de siglo, con energía, quizás de manera algo tardía, pero sin manipulación original, tutela, o proteccionismos politicos, comerciales o confesionales. Abierto y con militancia en todos los medios tradicionales, públicos privados, en la Administración y con atención a los ámbitos personales autónomos existió el SPIB, sobrevive y será longevo si los periodistas creen que es necesario y útil. La FESP, la confluencia estatal, fue y es una estructura potente y cómplice, interfederal, en la que todos los periodistas y comunicadores tienen una voz única, desde sindicatos territoriales, de distintos tonos, matices y colores.
Crédito imagen: IV Congreso de la FeSP, en 2018.










