Durante los comicios del pasado 29 de marzo, hubo múltiples ataques contra informadores en 10 ciudades, a pesar de su identificación profesional.
Durante las elecciones locales celebradas en Serbia el pasado 29 de marzo, se documentaron múltiples obstrucciones y agresiones físicas contra periodistas por parte de individuos desconocidos en 10 ciudades y municipios, a pesar de que estos habían sido identificados como profesionales de la información. La Federación Europea de Periodistas (FEP) y la Red de Periodistas Seguros (SJN) han condenanado enérgicamente la violencia ejercida contra los periodistas y hacen un llamamiento urgente a las fuerzas del orden y a la fiscalía para que identifiquen y detengan de inmediato a los responsables de estos ataques.
Según informa la FEP en su página web «entre los periodistas agredidos violentamente en Bajina Bašta se encontraba Darko Gligorijevic, periodista de Zoomer. Individuos desconocidos intentaron primero arrebatarle su teléfono móvil, tras lo cual fue golpeado en la cabeza con los puños y rociado con gas pimienta. Reporteros de Mašina, Blokada Info y Serbian Political Globe también fueron presuntamente víctimas de actos violentos. El vehículo del Insajder también fue objeto de un ataque, con sus neumáticos pinchados, mientras que a Ivana Marsenić, periodista independiente, le robaron la cámara. Varios periodistas sufrieron robos o daños violentos en sus equipos, incluido el de Miroslav Pantovic, de Mačva News, Bogatić.
Amenazas de muerte
La violencia se intensificó en Šarbanovac, cerca de Bor, cuando Ivan Bjelić y Lazar Dinić, de la revista Revolt, quienes recientemente habían recibido amenazas de muerte, fueron brutalmente agredidos. Según informaron periodistas y medios de comunicación que forman parte del Grupo Permanente de Trabajo para la Seguridad de los Periodistas, Bjelić fue atacado por un grupo de individuos no identificados, quienes lo golpearon en el cuerpo y la cabeza. Dinić grabó la agresión, tras lo cual también lo atacaron. En un intento por escapar, Lazar Dinić cayó al río Timok, donde continuaron golpeándolo y lo obligaron a gritar «¡Aca Presidente!», en referencia al presidente serbio Aleksandar Vučić. El teléfono de Dinić quedó quemado. La periodista Zorica Popović, que informaba con ambos periodistas, también fue agredida y recibió dos golpes en el estómago.
En Kula se documentaron otros casos de obstrucción. Mina Delić, de la Fundación Prensa Libre, fue agredida en dos ocasiones. Primero, un hombre la insultó cerca del café «Tvrđava» y la agarró con fuerza de la mano mientras sostenía su teléfono móvil. También la empujaron frente al café «Nuss» y le impidieron entrar. Asimismo, el equipo periodístico del servicio público finlandés y un periodista de Storyteller sufrieron la misma obstrucción. En la mayoría de las ciudades y municipios, también se denegó la grabación en los colegios electorales.
Nivel de violencia sin precedentes
Estos ataques documentados se produjeron tras una misión de dos días a Serbia en la que la FEP participó junto con sus socios de la Respuesta Rápida a la Libertad de Prensa (MFRR) y la Plataforma del Consejo de Europa para la Promoción de la Protección del Periodismo. La misión se originó por un nivel de violencia sin precedentes en un entorno hostil, perpetrado principalmente por funcionarios estatales mediante campañas de desprestigio y actos violentos por parte de las fuerzas del orden.
De regreso a Bruselas, la FEP explica encontrarse profundamente consternada por los numerosos vídeos que circulan en las redes sociales, en los que se ve a agentes de policía protegiendo edificios y vehículos donde se encontraban los atacantes, armados con bates de béisbol y barras de metal.
“Como declaramos en la rueda de prensa que concluyó la misión, las autoridades estatales tienen el deber de reducir la violencia y poner fin a la impunidad antes de que ocurra otra tragedia. Reiteramos nuestro llamamiento a las autoridades estatales, incluida la presidenta de la Asamblea Nacional, Ana Brnabić, con quien nos reunimos, para que condenen todos los ataques contra periodistas, garanticen la protección de las fuerzas del orden sobre el terreno e investiguen los ataques con el máximo rigor legal para que los responsables rindan cuentas”, ha declarado Camille Magnissalis, responsable de comunicación y seguimiento de la libertad de prensa de la FEP.
Los periodistas deben poder ejercer su profesión sin impedimentos, incluida la cobertura de elecciones. Los hechos que presenciamos ayer son inaceptables e incompatibles con una sociedad democrática.
La información completa sobre estas agresiones pueden consultarse en este enlace.
Crédito imagen: Revista ‘Revolt’










