Agustín Yanel: «Quienes acosan, insultan o agreden a periodistas que realizan su trabajo en la calle atentan contra un derecho constitucional y un derecho humano.»
Agustín Yanel, secretario general de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), en su habitual columna del digital “encastillalamancha.es” aborda el maltrato a periodistas que cubren manifestaciones y actos públicos.
“Acosar o agredir a los informadores es tirar piedras contra el propio tejado de quien lo hace, porque el periodista es solo el intermediario de que se cumpla el derecho a la información de la ciudadanía
Quienes acosan, insultan o agreden a periodistas mientras realizan su trabajo informativo en la calle están atentando contra un derecho constitucional y un derecho humano que es absolutamente imprescindible en un sistema democrático: el derecho que tiene la ciudadanía a recibir información veraz y plural. Atentan contra la democracia, porque sin ese derecho no existe democracia. Esto deberían grabárselo en la cabeza quienes, cada vez con más frecuencia, interrumpen la labor de los profesionales de la información en la calle, sobre todo cuando ven que una cámara de televisión está grabando”, señala Yanel.
Asimismo, señala: “La profesión periodística siempre implica asumir algunos riesgos, más o menos importantes según donde se desempeñe. Cataluña se ha convertido, en los últimos años, en un territorio donde cada vez es más difícil y arriesgado para los periodistas cumplir con su obligación de informar a la ciudadanía. No hace falta citar casos concretos, porque la ciudadanía los ha visto por televisión en manifestaciones y protestas en la calle. Siempre se repite la misma escena: aunque la gran mayoría de las personas partidarias de independizarse del Estado español seguro que critican estas agresiones y no las practican, unos cuantos energúmenos rodean al periodista, gritan eso de «prensa española, manipuladora» sin escuchar siquiera si lo que está retransmitiendo es correcto o no, hacen ondear alguna bandera delante de la cámara para impedir la retransmisión y, en ocasiones, golpean a quien está informando, le lanzan algún líquido o le arrebatan el micrófono”.
Recuerda: “El 9 de octubre, cuando el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y los diputados autonómicos fueron llegando al Parlamento catalán para asistir a la sesión del pleno, medio centenar de periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión los recibieron sentados en el suelo y con sus cámaras, grabadoras y cuadernos también por el suelo. Hartos de tantas agresiones como sufren en las manifestaciones públicas (tanto en las de carácter independentista como en las españolistas), decidieron protestar de esa manera.
Reclaman «la libertad de prensa y de expresión» que algunos intentan limitar con sus agresiones y acoso, reivindican «el papel de la prensa en cualquier sociedad democrática» y exigen «a la clase política más contundencia en la condena de los ataques a la prensa y medidas de protección para los profesionales». Tienen toda la razón y merecen el máximo apoyo y solidaridad.
Y que nadie se confunda. Con esa protesta y con esta columna no se pretende defender privilegios para los periodistas, sólo se está pidiendo que se respete su trabajo, como el de quienes trabajan en cualquier otra profesión, porque es la única manera de que se cumpla el derecho a la información de la ciudadanía. Sin periodismo no hay democracia; y lo que cualquier ciudadano puede divulgar por las redes sociales es el ejercicio legítimo de su derecho constitucional a la libertad de expresión, pero no es periodismo. Que conste.”
Artículo completo:
http://www.encastillalamancha.es/opinion/las-agresiones-a-periodistas-golpes-a-la-democracia/










