El Sindicato de Periodistas de Andalucía (SPA-FeSP) informa que se suma al comunicado de urgencia del Centro Palestino para los Derechos Humanos CPDH en el cual se hace un llamamiento para evitar el trato deshumano y las torturas practicadas por Israel contra los prisioneros palestinos.
Concretamente, se señala que “en un paso sin precedentes el 12 de enero de 2016, las fuerzas israelíes aplicaron la Ley la Alimentación Forzada” al periodista Mohammed al-Qeeq, que ha estado en huelga de hambre durante 50 días. Al-Qeeq fue esposado y luego obligado a recibir por la fuerza líquidos intravenosos.
El CPDH hace un llamamiento a la comunidad internacional para que intervenga de inmediato para salvar su vida y detener la alimentación forzada; que se le aplica en base a una ley aprobada por el Parlamento israelí el pasado 30 de julio y denominada «Ley para prevenir el daño de huelga de hambre».
Muchos organismos internacionales ya han advertido de la aprobación de dicha ley, que es considerada por el Relator Especial de las Naciones Unidas contra la tortura como un medio de tortura y el Relator Especial sobre el derecho a la salud como una violación grave.
Mohammed Osama al-Qeeq, corresponsal del canal saudí Al-Majd, fue detenido en su casa en Ramala, sometido a un duro interrogatorio, durante el cual fue torturado y se le sometió a la técnica de la suspensión por ganchos (Shabeh), antes de ser puesto bajo detención administrativa. Después de ello, comenzó una huelga de hambre.
“El SPC-FeSP se suma a la petición del CPDH y expresa su preocupación por la vida de Mohammed al-Qeeq, y:
1. Exhorta a la comunidad internacional a presionar a las fuerzas israelíes para detener todos los intentos de darle de comer a la fuerza temiendo por su vida;
2. Reitera su llamamiento a la comunidad internacional para avanzar con urgencia para detener los abusos graves y sistemáticas israelíes contra los detenidos palestinos en las cárceles israelíes;
3. Hace hincapié en que la detención administrativa es ilegal y entra en la categoría de arrestos políticos, lo que constituye una violación del derecho del detenido a un juicio justo, incluyendo su derecho a recibir una adecuada defensa ya ser informado de los cargos en su contra; y
4. Subraya que la alimentación forzada es considerada como una forma de tortura y trato degradante en el marco del derecho internacional”.
El comunicado completo: http://pchrgaza.org/en/?p=7741










