El Gobierno de Alexis Tsipras está dispuesto a terminar con los 25 años de provisionalidad de las televisiones privadas ya que Grecia es el único país de la UE que no cuenta con una ley para la concesión de licencias de televisión privada. Por lo cual se llamará a un concurso para la concesión de todas las licencias, incluidos los canales que se encuentran emitiendo.
«Eldiario.es» señala que “la legislación, que fue aprobada por el Parlamento el sábado 24 de octubre, provocará un fuerte enfrentamiento con los grandes grupos privados de comunicación, muy críticos desde hace tiempo con Syriza y partidarios de Nueva Democracia o del Pasok.
La nueva ley establece que las licencias se concederán para un periodo de diez años en un concurso que se convocará probablemente en 2016. La norma incluirá varias restricciones para los candidatos, que en la práctica descalifican a casi todos los grupos que actualmente cuentan con cadenas de televisión. Quedarán excluidas del concurso las empresas que tengan deudas con Hacienda y también aquellas que disfruten de contratos del sector público, en especial en el caso de las grandes infraestructuras.
El Gobierno sostiene que esta última limitación impedirá que los oligarcas griegos puedan utilizar las televisiones y la influencia de sus informativos para conseguir contratos en la Administración. Para sus adversarios, será una forma de eliminar del panorama mediático a los grupos críticos con el poder.
Una de las principales cadenas privadas, Mega, está controlada por el mayor grupo de construcción del país.
En el artículo se informa que “en Grecia hay ocho cadenas privadas, pero ninguna tiene una licencia que le permita operar como tal. En 1989 se concedieron licencias temporales que nunca fueron confirmadas porque no existía una normativa legal para repartir el espectro radioeléctrico. Los Gobiernos de Nueva Democracia o el Pasok no llegaron a aprobar esa norma y además permitieron que las televisiones no pagaran nada por esas licencias de emisión. Tampoco abonaron nada por un impuesto a la publicidad televisiva que formaba parte de las condiciones del primer rescate griego”.










