La plantilla del diario El País comenzó en octubre distintas acciones de protesta contra los despidos, cuando el Comité negociaba con la empresa, y un mes después continúa a diario con una de ellas: cada tarde, cuando entra en la redacción el director, Javier Moreno, para asistir a la reunión en la que confeccionan la portada del periódico, todos los trabajadores se ponen en pie, guardan un minuto de silencio y a continuación empiezan a contar en voz alta desde uno hasta el 129,
el número de despedidos hace dos semanas con una indemnización de 20 días por cada año trabajado y un límite de 12 mensualidades, como establece la reforma laboral del Gobierno del PP que ese diario ha criticado. Finalizan la protesta con un cerrado aplauso.
Según algunos trabajadores, al director le molesta esa protesta porque, aunque entra en el despacho de uno de los jefes hasta el momento de iniciar la reunión, escucha a la plantilla mientras cuenta y los ve.
Mientras tanto, los trabajadores despedidos continúan adelante con los trámites de las demandas individuales que han presentado contra la empresa, tal y como les han aconsejado el servicio jurídico laboralista que los atiende.










