Bajo el título de “El auditor acusa a Planeta de maquillar sus pérdidas” el diario ‘El País’ ha publicado un artículo donde se desvelan algunos trapicheos económicos finacieros del referido grupo editorial; algo que no es habitual en una prensa que ha consagrado a través de los años que “perro no come carne de perro”.
Todo indica que estamos, una vez más, ante la utilización de los medios propios para ajustes de cuentas entre las empresas y en la estafa de hacer pagar a los lectores los argumentos de una guerra privada como si fuera información.
Dardo Gómez, en su libro ‘La información. Un DDHH secuestrado en España’ señala que “Merece recordarse la “guerra de la televisión” que a mediados de los noventa mantuvieron el Grupo Zeta y el Grupo Prisa (…) Durante esos años los diarios “El País” y “El Periódico”, de forma bochornosa, estafaron a sus lectores con decenas de páginas de supuesta información que, en verdad, era propaganda de los argumentos de los respectivos grupos en litigio para generar opinión pública favorable y presionar a la Administración.
Nos encontramos ante un caso similar con este artículo publicado por ‘El País; ya que la veracidad de la información no oculta que su difusión proviene del disgusto de Juan Luis Cebrián por el trato recibido en sendas entrevistas que le realizaron Jordi Évole en ‘Salvados’ (LaSexta) y Carlos Alsina (Onda Cero). Ambos medios son propiedad de Atresmedia, que esta participada de forma mayoritaria por Planeta.
Según publica el digital ‘pr.noticias.com’ “después de un tenso encuentro en el que Cebrián se manifestó evidentemente incómodo y molesto, el Presidente Ejecutivo de Prisa lanzó una amenaza velada contra el ex presidente de Planeta y el presidente de La Razón: «Vamos a tener que publicar el patrimonio de la familia Lara y de Mauricio Casals a ver si os tranquilizáis», dijo fuera de micrófonos según indicaron posteriormente los colaboradores asistentes a la tertulia de ese día con Cebrián.
Y ahora Cebrián ha cumplido. Con un pequeño toque de atención a Planeta, revelando información conocida y del año 2015. Este ataque se interpreta como el primer toque de atención del Grupo y quizás el comienzo de una nueva guerra de medios que Cebrián quiere emprender contra Planeta y Atresmedia.”










