La asociación internacional Reporteros sin Fronteras (RSF), en su reciente informe anual sobre libertad de expresión, ha destacado a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA) como ejemplo para otros países «con vistas a asegurar una distribución equitativa de las frecuencias de acuerdo con el tipo de emisora».
Contra lo expresado por los ataques sostenidos de los grupos de comunicación españoles, con el Grupo Prisa a la cabeza, el documento de RSF, sostiene que «el panorama en América Latina se caracteriza por una muy alta concentración de la propiedad reflejo de las oligarquías locales» y considera que iniciativas legislativas como las encaradas en Argentina y en Uruguay proporcionan «una oportunidad real» a pequeños medios de comunicación.
«Las disposiciones de la LSCA de Argentina han influido directamente en la legislación de otros países de la región con vistas a asegurar una distribución equitativa de las frecuencias de acuerdo con el tipo de emisora (comercial, pública y comunitaria)», señala.
Asimismo, Reporteros sin Fronteras, recordó que la Ley de Medios «encontró inevitablemente la oposición del grupo Clarín, el mayor conglomerado de medios del país, que ha estado en conflicto abierto con la presidenta Cristina Kirchner desde 2008».
“La LSCA, criticada por los medios de comunicación privados, constituye no obstante un avance en materia de pluralismo. Ésta busca evitar la excesiva concentración de los medios de comunicación, garantizando una mejor distribución de frecuencias entre los medios de comunicación públicos, privados y comunitarios.”
«Después de una batalla legal de cuatro años, la Corte Suprema dictaminó el 29 de octubre 2013, que dos artículos impugnados por Clarín eran constitucionales», precisa el informe.










