Anne Longfield Comisionada para la Infancia de Inglaterra (Children’s Commissioner) ha acusado a las empresas de redes sociales de haber perdido el control del contenido de sus plataformas, al decirles que los recientes suicidios de adolescentes deberían llamarlos a la “reflexión» sobre la forma en que operan.
En una carta abierta a Facebook, Instagram, WhatsApp, YouTube, Pinterest y Snapchat, la comisionada les dice que el suicidio de la adolescente Molly Russell -de 14 años- fue desatado por el material «horrible» al que los niños pueden acceder fácilmente en línea.
«Los recientes y trágicos casos de jóvenes que accedieron a sitios que publican contenidos profundamente preocupantes sobre suicidios y autolesión y que al final se quitaron la vida, deberían ser un momento de reflexión«, les ha señalado.
«Les pediría que acepten que hay problemas y que se comprometan a abordarlos, o que admitan públicamente que no puede hacerlo», dice Longfield.
La carta de Longfield incluye preguntas que pide que las compañías respondan, incluida la cantidad de sitios o publicaciones de autolesiones alojadas en sus plataformas y la cantidad de usuarios menores de 18 años que acceden a ellas.
También pidió a las compañías que revelaran los resultados de su propia investigación sobre el impacto de los sitios de autolesiones en la salud mental de los niños y las opciones de apoyo que se ofrecen a los usuarios que buscan imágenes de autolesiones.
«Es su responsabilidad respaldar las medidas que brindan a los niños la información y las herramientas que necesitan para crecer en este mundo digital, o admitir que no pueden controlar lo que se ve en sus plataformas», dijo Longfield a las empresas.










