La huelga de dos horas realizada el pasado sábado por los trabajadores de TSA Aragón, empresa que opera las unidades móviles de Aragón TV, ha conseguido el apoyo de todos los trabajadores de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión (CARTV).
Asimismo, como el repudio de la actitud de la empresa que ante esa medida de fuerza decido contratar a una tercera empresa para emitir el acto de la Puesta del Pañuelico, inicio de las Fiestas de la Vaquilla en Teruel. como parte de sus movilizaciones para mejorar su convenio colectivo. Los trabajadores califican de “vergüenza” este hecho y se critica “la degradación de las relaciones laborales en todas la empresas que prestan su servicio en CARTV”.
El comunicado de Intercomités señala su “completo apoyo y solidaridad con la lucha que está desarrollando la plantilla de TSA Aragón y que ha tenido como resultado varias jornadas de huelga y concentraciones ante la precariedad de su situación laboral y los continuos abusos patronales que sufren.”
Asimismo, expresan que es “ escandalosa la sustitución de la Unidad Móvil operada por TSA por otra de una tercera empresa para reventar y silenciar las justas reclamaciones de los trabajadores. Consideramos una vergüenza que se utilice el dinero público para vulnerar un derecho constitucional que una institución pública como CARTV, debería salvaguardar. Este Intercomités reivindica unas condiciones laborales y sueldos dignos para todos los trabajadores que prestan su servicio bajo el techo de CARTV, donde se permiten continuas infracciones de la legislación laboral y comportamientos que atentan directamente contra la dignidad de sus trabajadores, fomentando el beneficio empresarial de empresas privadas que sólo miran por sus propios objetivos en vez de contribuir a la creación de una Radio y una Televisión públicas aragonesas de calidad al servicio de la Comunidad.
El actual sistema de contratación y subcontratación por el que funciona CARTV se encuentra pervertido y ha perdido completamente el sentido con el que fue creado, permitir la puesta en marcha de la Radio y Televisión Pública Aragonesa, y se ha convertido en un lugar donde las diferentes empresas, aunque bastantes pertenecientes al mismo grupo empresarial, lejos de cualquier mínima vigilancia por parte de las instituciones públicas, aplican sus muy personales interpretaciones de las relaciones laborales que, casualmente, siempre son contrarias al interés de los empleados. Todo ello con el conocimiento de los diferentes grupos políticos que representan la voluntad del pueblo aragonés.”










