La Federación Internacional de Periodistas (FIP) -a la que pertenece la FeSP- se ha unido al coro de grupos defensores de las libertades civiles, organizaciones por libertad de la prensa y sindicatos que han criticado la condena de 35 años de prisión a Bradley Manning por «dura», «ilegal» e «injusta».
«Esto es el aviso claro del precio que deberán pagar quienes filtren los secretos de los gobiernos en su intento de informar sus ciudadanos sobre lo qué estos han hecho en sus nombres. No sólo pierden su trabajo, sino también su libertad para gran parte de su vida.» ha dicho el presidente de la FIP, Jim Boumelha, «Está claro que el juez militar aplicó la pena más pesada aplicada nunca para una filtración de información de gobierno de los EE.UU., mientras que nadie ha sido responsabilizado para los delitos expuestos por la filtración de Manning.»
Entre se hallan las muertes causados en Irak por un helicóptero apache del ejército estadounidense que disparo causando la muerte de dos periodistas de Reuters mientras estos intentaban ayudar a un hombre herido. El vídeo aportado por Manning devino una de las herramientas más importantes utilizadas por la FIP denunciar la impunidad que rodea la muerte de periodistas en zonas de conflicto.
La cree que tan desproporcionada pena impartida es un aviso masivo a los periodistas al mismo tiempo que al público que les quiera facilitar documentación sobre la verdad sobre hechos provocados por la escalada de vigilancia de las agencias y fuerzas de seguridad con sus leyes secretas “antiterroristas”.
«Manning nunca pretendió hacer daño a nadie. Los periodistas entendimos bien sus motivos para sacar a la luz la verdad y le hemos aplaudido. Los periodistas necesitamos de personas como Manning, que son vitales para el flujo de información,» ha añadido Boumelha.










