El reportero del New York Times James Risen está obligado a presentarse hoy ante un juzgado federal para responder preguntas sobre sus posibles contactos utilizados para un libro en el que detallaba como la CIA fracasó en su intentó acabar con el programa de armamento nuclear de Irán.
Risen ha mantenido su intención de no revelar la identidad de sus fuentes, dado que la corte quiere saber si tenía un acuerdo de confidencialidad o «una relación previa no confidencial» con el ex agente de la CIA, Jeffrey Sterling, que se enfrenta a graves cargos por revelar información a Risen.
El fiscal general, Eric Holder, había decidido no obligar a Risen a divulgar la identidad de una fuente confidencial, después de que éste se negara y se arriesgara a ir a la cárcel por proteger a quien le filtró información.
La administración Obama tiene un récord de procesos sobre filtraciones no autorizadas y el fiscal Holder es quien el año pasado decidió apropiarse de los registros telefónicos de la agencia de noticias Associated Press.










