El Gobierno aprobará mediante real decreto en un plazo máximo de cuatro meses el Estatuto Orgánico de la nueva Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que, entre otras competencias asumirá muchas de las que le hubiera correspondido al nonato Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (Cema), previsto por ley, que finalmente no llegó a constituirse en la anterior legislatura debido a la falta de acuerdo entre PSOE y PP.
Mientras que el actual Gobierno aduce razones económicas para deslindarse de las recomendaciones de las autoridades europeas al respecto y apela a este parche. Este improvisado organismo regulador tendrá entre sus competencias la supervisión y control del mercado de comunicación audiovisual.
Entre otras controlará que las televisiones cumplen con el horario de protección infantil, así como el resto de limitaciones, tanto de contenidos como de publicidad, que la Ley General de Comunicación Audiovisual impone a las cadenas para asegurar que se protegen los derechos de los espectadores.
Redondeando la chapuza, este estrafalario organismo no contará con mecanismos de participación ciudadana como había reclamado, en su momento la Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios de la Medios (iCmedia) y la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC); que habían pedido la inclusión de un consejo consultivo de expertos en el terreno audiovisual que sirviera como un órgano de consulta de modo preceptivo y como cauce para las quejas y reclamaciones de los ciudadanos.










