La Justicia ha reabierto la querella contra el actual responsable de RTVE, José Antonio Sánchez, por subcontratar -cuando era máximo directivo de Telemadrid-, a una filial de Telefónica para realizar tareas desempeñadas por una parte de los 861 trabajadores despedidos en un ERE, posteriormente declarado «improcedente» por los tribunales.
La querella, inicialmente presentada por CCOO, denunciaba que los hechos podrían ser constitutivos de delitos «contra derechos de los trabajadores, prevaricación, tráfico de influencias, malversación de fondos públicos y delito societario».
Se da el hecho que José Antonio Sánchez había desempeñado diversos altos cargos en la citada empresa justo hasta su designación como director general de Telemadrid. Tras la presentación de la demanda ante la juez de instrucción número 3 de Pozuelo de Alarcón, el querellado prestó declaración y defendió la «absoluta legalidad de todas las decisiones, actuaciones y contratos realizados en la tramitación y ejecución del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en el ente público».
En noviembre pasado, el juzgado había decretado el archivo provisional de la causa, pero la Audiencia Provincial de Madrid ha apreciado los recursos de apelación de CCOO y CGT contra esa medida, por lo que la dejajo sin efecto y devuelve las actuaciones al Juzgado que dispuso ese archivo. En sus apreciaciones la Audiencia Provincial estima que la explicación de Sánchez ante la jueza «no ha sido objetivamente verificada» y que la «decisión de sobreseimiento provisional no descarta que los hechos sean delictivos», puesto que «únicamente afirma que no se ha justificado debidamente su perpetración».










