El Sindicato Nacional de Periodistas británicos (NUJ – Nacional Union of Journalists) ha saludado la llegada del acuerdo de los partidos británicos que propiciará la instauración en el país de una autoridad independiente de corregulación de la prensa.
Sin embargo, se mantiene vigilante para que los empresarios del sector no boicoteen su configuración y aspiran al pleno cumplimiento de las recomendacines del Informe Leveso.
Al respecto, Michelle Stanistreet, secretaria general del NUJ ha hecho llegar estas declaraciones a los afiliados del sindicato.
«Hay elementos en el nuevo marco que merecen nuestra bienvenida, ya que el Sindicato Nacional de Periodistas ha hecho una larga campaña a favor de un organismo regulador verdaderamente independiente de la industria y del Estado; un regulador “con dientes” y poderes de investigación.
Los editores han presionado duramente para vetar la composición del organismo regulador, y es una buena noticia que su intenso trabajo para mantener el poder en sus manos haya fracasado.
El NUJ considera que la co-regulación es vital. Saludamos el reconocimiento del principio de que los periodistas que trabajan y el público deben participar en la elaboración del nuevo código de normas.
El gran fracaso de la PCC, como se reconoce en el informe Leveson, fue que representaba solo los intereses de los editores y propietarios y operaba como un club decadente. Periodistas por debajo del rango de editor no tenían entrada en su ámbito y no había ningún intento real de compromiso público.
Ahora, necesitamos el acuerdo con el nuevo regulador para introducir una cláusula de conciencia para los periodistas, como parte del código a implantar, para protegerlos de ser forzados a actuar sin ética. Este es algo que apoya el juez Leveson en sus recomendaciones.
El acuerdo alcanzado entre todos los partidos representa una importante mejora a los planes iniciales de Cameron, ya que hace que las quejas que se presenten al regulador, estén sujetas a su discreción para evitar el trato vejatorio del demandante.
El incumplimiento por parte del PCC de admitir denuncias de terceros ha hecho que algunos de los más vulnerables , como los solicitantes de protección, hayan sido objeto de vilipendio por parte de la prensa sin control alguno.
El NUJ espera que la industria de prensa aproveche el consenso político y apoye el nuevo marco para que sea eficaz. Los editores de The Guardian, The Independent y The Financial Times han reconocido la necesidad de algún tipo de fundamento legal para asegurar la independencia del nuevo cuerpo. No puede ser extraño a todos los participantes del sector que se puede diseñar una estructura que sea incluyente y eficaz sin que el cielo caiga y desmorone los cimientos de la libertad de prensa.
Todo el proceso que siguió a la publicación del informe Leveson ha sido poco edificante. Las reuniones entre la industria y el gobierno se realizaron a puerta cerrada, a pesar de que Mr Leveson señalara que la transparencia es importante. Desde el principio, la industria periodística ha hecho todo posible por resistirse el cambio y el mantenimiento del statu quo que les ha permitido durante tanto tiempo marcar su propia estrategia.
El NUJ está de acuerdo y considera importante que el regulador cuente con la facultad de poder actuar directamente para exigir correcciones y disculpas. Es, igualmente importante, que el regulador tenga la facultad de poder investigar las denuncias sobre abusos de la prensa o de prácticas poco éticas de los medios.
Sobre todo, no debemos olvidar cómo llegamos a dónde estamos. Los directivos de la prensa se hicieron demasiado poderosos, creían que estaban por encima de la ley y que podrían hacer que los políticos se encogieran ante sus amenazas de dañarles personalmente y desacreditar las políticas de sus partidos.
La real cuestión que debe abordarse es la estructura de la propiedad de los medios, que ha colocado enormes franjas de nuestros medios de comunicación en manos de personas naturales y jurídicas que están dominados por sus intereses comerciales y no por los de la libertad de prensa o el periodismo de calidad.
Este acuerdo entre los partidos permite el desarrollo de nuevas estructuras y un nuevo código y por lo tanto es bienvenido. Pero, para los periodistas y para el público en general hay todavía muchas otras cuestiones relativas a la propiedad y el control de los medios de comunicación que también deben ser tratadas.»
Michelle Stanistreet es la primera periodista que accede a la secretaria general de la National Union of Journalists desde su fundación en 1907. Trabajo durante diez años en Sunday Express y luego en Express Newspapers. Fue representante nacional de diarios y agencias de la NUJ y en 2006 fue elegida vicepresidenta del sindicato; en abril de 2011 accedió a la secretaria general.










