Representantes de trabajadores de los medios de comunicación de todo el mundo se han reunido en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York, para debatir la necesidad de una Convención Internacional dedicada a garantizar la seguridad de los periodistas.
La delegación, encabezada por la presidente de la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC), Zuliana Lainez, y directivos de la FIP y FEP, a las que pertenece la FeSP, subrayó que en lo que va del año un promedio de dos periodistas son asesinados por semana.
En la reunión estuvieron representantes de las misiones permanentes en Naciones Unidas de Europa, Oriente Medio, África del Norte, América Latina, Asia y América del Norte.
La iniciativa, lanzada por la Federación Internacional de Periodistas (FIP) el año pasado, ha logrado el apoyo también de los representantes de WAN-IFRA, la asociación mundial de propietarios de periódicos, la Unión Europea de Radiodifusión y UNI-MEI, una federación sindical mundial que representa a 20 millones de trabajadores de medios, entretenimiento y artes en todo el mundo.
Johannes Studinger, Secretario General de UNI-MEI dijo en la reunión: “No pasa una semana sin que recibamos informes de más ataques o represión contra los trabajadores de los medios de comunicación. A menos que haya acción, tememos que sigamos hablando de cada vez más ataques. Expresamos nuestro apoyo a la iniciativa de la FIP».
El presidente de la FIP, Philippe Leruth, señaló: “El asesinato de un periodista simplemente por su actividad es un escándalo, pero un escándalo mucho más grande es que 9 de cada 10 asesinatos de periodistas sigan impunes. El caso de Khashoggi, como todos los demás, ilustra que los periodistas están señalados como un objetivo y, como tales, necesitan una protección específica».
Zuliana Lainez, presidenta de la FEPALC, recordó que en América Latina hay países que mantienen tasas de impunidad de casi un 98%, que lamentable muchas iniciativas impulsadas de cara a la comunidad internacional han tenido resultados cero y que esto no sólo carga de frustración a las familias y colegas sino que genera autocensura por miedo o temor. Subrayó que hay que demandar a los Estados no sólo que los culpables materiales e intelectuales de los crímenes respondan ante la justicia sino, también, garantizar que estos hechos no volverán a repetirse. “La lucha contra la impunidad no es sólo sanción, sino también reparación”, señaló.
El secretario general de la FIP, Anthony Bellanger, dijo: “Este ha sido un primer paso importante para asegurar una mayor protección para periodistas y profesionales de los medios. Agradecemos el apoyo y el compromiso de los Estados miembros y nuestras organizaciones profesionales y continuaremos formando una coalición más amplia para ofrecer una acción real contra la impunidad”.










