Una vez más, una empresa periodística utiliza sus medios de comunicación para saldar sus diferencias empresariales o -como en este caso- rencores de sus directivos. Esta vez ha sido el Grupo Prisa que en el editorial del diario “El País” del pasado 5 de junio, titulado “Una gran impostura”, aprovecha un análisis de la situación preelectoral española para despacharse contra el grupo Atresmedia por un supuesto apoyo a una formación política.
Concretamente señala que “Su estrategia es clara (se refiere a Podemos): asfixiar a los socialistas negándoles el acceso al Gobierno y dominar la agenda mediática, para lo cual ha contado con el inestimable apoyo de un canal de televisión perteneciente a Atresmedia, grupo empresarial que juega a todas las barajas -es el mismo que edita La Razón- y que sabe estar al lado del Gobierno cuando la situación lo requiere.”
Es inevitable relacionar esta crítica del diario de Prisa con la demanda presentado por Juan Luis Cebrián contra la Sexta por las informaciones que esta dio sobre los Papeles de Panamá y que lo vinculaban a él.










