La Federación Internacional de Periodistas ha condenado la clausura de sedes de medios de comunicación en Egipto y ha reclamado la libertad inmediata de cualquier personal de medios de comunicación que haya sido detenido.
Según Al Jazeera, fuerzas militares egipcias serón sus oficinas en el Cairo, Al Jazeera Mubashir Misr, el pasado miércoles, interrumpiendo su emisión. Veinte siete miembros del personal estuvieron detenidos, aunque liberados más tarde. Aun así, su director gestor, Ayman Gaballah, permaneció en custodia hasta el día siguiente.
Lo mismo ha ocurrido con las redacciones de otros tres medios locales, tanto público como privados.
«Estamos profundamente preocupados por estas noticias», ha dicho Jim Boumelha, presidente de la FIP. «Las oficinas de medios de comunicación no pueden estar sujetas a redadas”. La Federación exigió al ejército egipcio la inmediata libertad de los periodistas retenidos ya que “no han cometido ningún delito y no tienen porqué ser detenidos por informar al público”.










