Los estragos de las “leyes mordaza” del Gobierno del PP siguen golpeando a la ciudadanía española y de forma especial a sus informadores, mientras los legisladores no se deciden a eliminarla de nuestra normativa legal.
Según informa el digital ‘publico.es’, esta vez el afectado es el “fotoperiodista Antonio Ruiz, que publica habitualmente en El País desde Melilla, ha recibido una sanción de 100 euros por, presuntamente, ‘recriminar la actuación policial y faltar el respeto a los agentes’. El reportero gráfico desmiente radicalmente la versión ofrecida por los agentes de la autoridad y anuncia que recurrirá la sanción. ‘Me dicen que si pago rápido se queda en 50 euros, pero no. No es cierto lo que pone en la denuncia’, señala el reportero en conversación telefónica con Público.”
En el relato de los hechos el mismo diario señala que el periodista “se encontraba en Melilla haciendo de guía para los senadores Jon Inarritu, senador de Bildu, y Maribel Mora, senadora de Podemos, que se habían interesado en conocer la situación de los muchos niños y adolescentes que vagabundean por algunas zonas de Melillas. ‘Comenzamos a hablar con dos adolescentes y en ese momento llegó un coche patrulla de la Policía Nacional. Uno de los agentes, que iba como loco y sin identificar, me preguntó si conocía a los chavales y me pidieron la documentación con muy malos modales. Se lo entregué todo y me identifiqué como periodista’, relata Antonio Ruiz, que destaca que no se encontraba haciendo fotografías, en conversación telefónica con Público.
El agente, siempre según la versión del fotoperiodista, requirió al reportero la bolsa que llevaba, donde tenía una cámara de fotos, y la registró. En ese momento, Antonio Ruiz se dirigió a los dos senadores que le acompabañan y les comentó que esto era habitual en estas zonas de la ciudad. «Si no es la Policía es la Guardia Civil, pero siempre te identifican», recuerda el periodista que comentó a sus acompañantes.
Hasta ahí. Los tres agentes marcharon y todo quedó en una anécdota hasta este fin de semana. El fotoperiodista ha recibido una sanción de 100 euros por una presunta falta de respeto a la policía. La notificación señala que el reportero se negó a mostrar su documentación y que, además, se rió de los policías y se mostró con una actitud chulesca tras afirmar que él conocía a mucha gente dentro de la Policía. El protagonista y los dos senadores, presentes en todo momento, desmienten la versión de la Policía.










