El presidente de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA), Brauli Duart, pidió el pasado viernes a Félix Riera que presentara voluntariamente su dimisión como director de Catalunya Ràdio. Al negarse éste, el presidente de la Corporació le comunicó que sería hoy, lunes 27, cuando el Consejo de Gobierno de la CCMA -en reunión extraordinaria- aprobaría su destitución.
Sin embargo, Duart no ha podido ver cumplida su intención debido a la muy ajustada mayoría de CDC+ERC en ese Consejo: a pesar de la incorporación como consejera por parte de ERC de la periodista Rita Marzoa, no han salido las cuentas.
Como es preceptivo, la remoción del director de Catalunya Ràdio (afín a Unió) exige -en primera votación- la mayoría cualificada de cuatro de sus seis miembros. De estos seis consejeros, dos están nombrados a propuesta de CDC y los otros cuatro se los reparten ERC, Unió, PSC y PP.
CDC y ERC han votado a favor de la destitución, pero el resto ha votado en contra.
La votación se repetirá mañana, martes 28, cuando bastará con la mayoría simple. Pero como previsiblemente se producirá un empate, decidirá el voto de calidad del propio Brauli Duart -hombre de CDC- para destituir a Riera, que cae víctima de la ruptura entre CDC y Unió.
Una vez más, asiste la ciudadanía -en este caso la catalana- al esperpento en que los distintos partidos políticos han convertido a la gestión de los medios públicos, donde campean como en finca propia sin el menor rubor ni respeto por el derecho a la información.










