Los miembros del Parlamento Europeo votaron ayer a favor del informe del Comité de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo (JURI) para la propuesta de una “Directiva sobre el Derecho de Autor en el mercado único digital”. La Federación Internacional y la Europea de Periodistas (FIP y FEP), a las que pertenece la FeSP, han dado su bienvenida esta aprobación, que consideran “crucial para garantizar que los periodistas puedan ganarse la vida con su trabajo y que permanezcan independientes en sus artículos. Los periodistas independientes son esenciales para el buen funcionamiento de las sociedades democráticas».
La FIP y la EFJ saludan, especialmente, que “de conformidad con el artículo 11 del informe del Parlamento, los beneficios derivados del futuro derecho de los editores se compartan equitativamente entre periodistas y editores. Además, el llamado ‘triángulo de la transparencia’, incluido en el capítulo 3 (artículos 14-16) es un gran paso adelante para que los periodistas y autores tengan un mayor control sobre el uso de su trabajo y la remuneración que reciben.
La nueva cláusula introduce una obligación de informar sobre la explotación de las obras periodísticas y los ingresos generados. Esta es una mejora significativa en un sector donde estos mecanismos siempre han sido ignorados. Los periodistas deben ser informados de los usos que se hacen de sus obras y los ingresos derivados de estos usos, ya sea en línea, en forma impresa, en la radiodifusión o en cualquier otro lugar.
Los periodistas también deben poder reclamar un pago adicional cuando la explotación de su trabajo sobrepase los términos del contrato original. Se les debe brindar la oportunidad de participar en cualquier disputa sobre el mecanismo de mediación o en los tribunales a su elección. Es esencial que puedan ser representados por sus sindicatos en estos casos.”
El secretario general de la FIP, Anthony Bellanger, dijo: «Celebramos la aprobación del Parlamento Europeo de la Directiva DSM. Es un gran paso adelante en la defensa de los derechos de los periodistas y de los autores, que han sido violados durante años por gigantes tecnológicos. Seguiremos haciendo campaña para que el Consejo Europeo acepte todos los términos de esta Directiva.»
El texto aprobado no es ley aún, sino un mandato negociador del Parlamento Europeo para llegar a un acuerdo con los diferentes países miembros. El mayor conflicto y debate generado en usuarios y empresas de redes está en los artículos 11 y 13, que imponen cambios sustanciales en el uso de la información de los medios en plataformas como YouTube, Google o Facebook. Estas deberían establecer un control sobre los contenidos que publican los usuarios para evitar infracciones a los derechos de autor. Es decir, filtros de contenido que, como se alertó, pueden ir en contra de la libertad de expresión.
Según Axel Voss, del Grupo Parlamentario Europeo y la Unión Demócrata Cristiana alemana, esto servirá para afrontar el problema de “las grandes empresas tecnológicas que ganan montañas de dinero a costa de los creadores europeos”.










