En 2004 el parlamento noruego introdujo en el párrafo de la Constitución de ese país relativo a la libertad de expresión una frase que plantea que es responsabilidad del Estado facilitar la infraestructuras necesarias para que haya un debate público abierto y diáfano. Especialistas en derecho se han abocado a hacer realidad esa tarea y han decidido que ese estudio debe realizarlo la Comisión por la Diversidad de los Medios (Commission on Media Diversity-CMD), que fue creada a ese efecto.
La CMD ya ha dado su primer informe de propuestas destinadas a “salvaguardar el acceso a la información periodística en un momento de turbulencia y cambios significativos”.
En su primer informe se ha planteado salvaguardar la pluralidad informativa poniendo en el centro de su trabajo a los ciudadanos como usuarios de los medios. La CMD está integrada por diez miembros; entre estos no menos de cuatro editores (el Director General de la emisora pública NRK, el editor en del canal gratuito TV2, el redactor a cargo del digital nativo de mayor penetración, y redactor jefe de un periódico local), el propietario de un grupo comercial de medios en distintas plataformas y un representante de la asociación de empresas de medios de comunicación . Estos miembros del CMD cuentan con el apoyo de un economista consultor de empresa y de un investigador en medios de comunicación. La comisión esta presidida por un ex periodista y editor que en la actualidad es el director de la Fundación Libertad de Expresión.
Su primer informe ya ha sido presentado en marzo último al Ministro de Cultura y comprende una serie de propuestas destinadas a salvaguardar esa pluralidad informativa que se les ha sido confiada.
Con respecto a los medios públicos recomienda al Gobierno que la propiedad de la emisora NRK, para garantizar su independencia, sea transferida a una fundación independiente; sin perjuicio de que forma de financiación siga siendo estable y de responsabilidad del Estado. Destaca que es función del medio público servir de “motor de la diversidad de los medios” instando a la colaboración con otros actores de la comunicación y al desarrollo de nuevos servicios en las plataformas digitales. Además, alerta contra cualquier desviación en su financiación que pudiera poner en peligro los “valores esenciales del servicio público”.
En cuanto a los medios privados noruegos insta a continuar con las medidas de protección ya existentes en cuanto a la exención del IVA y prolongarla a las proveedores de noticias, así como a la venta de artículos individuales en portales on line (como alternativa a la suscripción).
Asimismo propone, de manera temporal, subvenciones especiales a los medios de comunicación gratuitos; ayudas para promover proyectos de innovación en los medios de comunicación y una ayuda especial para estimular el desarrollo de nuevos medios que vitalicen la expresión de la sociedad y el discurso público. Estas última debe incluir subsidios a los medios de minorías étnicas y lingüísticas.
El parlamento noruego adoptó la creación de la Commission on Media Diversity convencido de que “el debate entre los ciudadanos es un componente clave de un régimen democrático y que se debe garantizar el acceso de los ciudadanos a los materiales que necesitan para estar informados, y al mismo tiempo promover canales o espacios de debate público.










