La falta de unidad de criterios entre los grupos políticos ha impedido que el Parlament de Catalunya pueda crear una comisión de investigación sobre los posibles espionajes políticos que pueden haber incluido el seguimiento de periodistas de medios no afines al proceso de independencia.
El bloque nacionalista bloqueó esa posibilidad tras la negativa de C’s y PP de ampliar su propuesta inicial e investigar, también, la labor de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Solo PSC y Catalunya en Comú-Podem habían aceptado que todas la fuerzas de seguridad fueron objeto de estudio por parte de la comisión abortada.
La propuesta pretendía investigar «el espionaje político y las actividades de seguimiento de algunas unidades de los Mossos» a dirigentes políticos, sindicales y sociales, a periodistas y a otros cuerpos de seguridad del Estado. Los proponentes atendían a diversas informaciones publicadas en distintos medios de comunicación, que señalaban que la policía catalana destinó efectivos a seguimientos, interceptación de comunicaciones y escuchas de «manera sistemática y prolongada».
El diputado Joan Josep Nuet, de Catalunya en Comú-Podem, ha lamentado el desacuerdo y animó a retomar la iniciativa con mayor consenso; el mismo parlamentario señaló: “Queremos saber quien lo ha ordenado. Dice una leyenda urbana que el consejero Puig fue quien comenzó, que era un operativo que en su inicio era contra anarquistas, comunistas, independentistas y ‘gente de mal vivir’. Y que poco a poco se fue animando».
La primera propuesta pretendía hacer comparecer a los consejeros de Interior de la Generalita entre 2011 y 2017 -Felip Puig, Ramon Espadaler, Jordi Jané, Joaquim Forn- y a los mayores y directores generales de la policía catalana en este periodo.










