“Las nuevas plataformas televisivas en España y su influencia en el mercado”, así se denomina el estudio realizado por los comunicólogos J.V. García Santamaría, M.J. Pérez Serrano y G. Alcolea Díaz; de las universidades Carlos III de Madrid, Complutense de Madrid, UCM y CES Felipe II – UCM, respectivamente.
Los investigadores consideran que los procesos de absorción de Cuatro y La Sexta por Telecinco y Antena 3, respectivamente, han configurado un nuevo mapa audiovisual en España.
Las dos nuevas plataformas, Mediaset España y Atresmedia, han acumulado un considerable poder en la facturación televisiva, la configuración de las audiencias y la gestión publicitaria de la televisión en abierto.
La conclusión general es que, desde el año 2010, fecha de la primera operación, el mercado audiovisual ha visto modificadas sus condiciones de competencia.
En sus conclusiones señalan:
“Ambos procesos tuvieron, desde el punto de vista empresarial, claras motivaciones económicas, pero también han gozado de significativas consecuencias para la situación de nuestro sector televisivo y, de modo más extenso, para el conjunto de los medios en España.
Desde el punto de vista de las causas que originaron estas absorciones, tanto Antena 3 como Telecinco deseaban aumentar su tamaño y buscar mayores economías de escala para paliar el descenso que se había producido en sus audiencias desde el año 2006, la pérdida de facturación y la disminución de beneficios causada por la recesión económica, pero también por un mayor marco competencial en el que el número de concurrentes había creado un exceso de oferta en el mercado publicitario.
En otras palabras, la estructuración de este nuevo duopolio ha conseguido limitar la rivalidad en la oferta televisiva, y en una época en la que el modelo broadcasting ya no consigue maximizar las audiencias del pasado.” Aunque señala que “no se ha conseguido un mercado mejor segmentado para los targets publicitarios.”
En lo que respecta a sus efectos sobre el pluralismo informativo y a la diversidad de contenidos, los autores estiman “necesario llevar a cabo investigaciones posteriores, una vez haya transcurrido un período mayor de tiempo. No obstante, sí parece evidente que desde el año 2010, fecha de la primera operación, hasta hoy, existe una mayor concentración en las audiencias, en el acaparamiento de contenidos Premium y en la contratación publicitaria, así como un mercado muy restringido para el resto de cadenas que operan en abierto, que han visto más comprometidas sus posibilidades de supervivencia, tal y como demuestran el abandono o la congelación de los proyectos televisivos de Unedisa y Vocento y la grave crisis que azota a las cadenas autonómicas y otras televisiones generalistas.”
El estudio en: http://www.revistalatinacs.org/069/paper/1017_UC3/20jes.html










