Una de los factores que pretendía controlar el anterior Gobierno argentino era el monopolio de la fabricación de papel que desde hace decenios detente la empresa Papel Prensa, que es propiedad de los diarios “Clarín” y “La Nación”. Dos medios conservadores que hicieron la campaña del actual presidente Mauricio Macri; quien en retribución de esos servicios derogó, en tramite de urgencia, la ponderada “Ley de prensa” que aspiraba a poner freno a la concentración de medios en Argentina.
Esta semana el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) ha expresado su rechazo al proyecto de ley presentado por diputados del oficialismo, que pretende el marco regulatorio de la venta de papel que reconoce de interés público la fabricación, comercialización y distribución de celulosa, y establece un precio único de venta para ese insumo.
“Denunciamos que el objetivo del proyecto de ley es impulsar una mayor concentración en las empresas de comunicación cuyo insumo es el papel ya que dos de ellas, que justamente son las más importantes de la Argentina, Clarín y La Nación, son accionistas de Papel Prensa, la firma sobre la que se aplica esta regulación legal”, dice el sindicato.
Este objetivo de esta medida, según el SiPreBA, “queda claro a la luz de un dato: bajo el imperio de esta ley “reguladora”, Papel Prensa tuvo total libertad de establecer un precio “único” confiscatorio para sus clientes: de acuerdo con una denuncia del diario cooperativo Tiempo Argentino, al 9 de septiembre pasado, la empresa había aumentado en ocho ocasiones sus precios, encareciéndolos un 110% por encima de los que tenían en enero.”
Papel Prensa, agregan, ha establecido una suerte de mercado negro organizado por la propia empresa; “es más, abundan las denuncias de que tal precio único no existe y que las empresas editoras de diarios vinculadas a Clarín y La Nación lo pagan más barato que el resto”.
Según sospecha el sindicato bonaerense, “el proyecto apunta a hacer más apetecible la empresa para inversores del exterior, al eliminar los aspectos de regulación que tiene la ley. En ese sentido, completa el trabajo iniciado con la reforma de los Estatutos de Papel Prensa, en abril pasado, que diluyó la presencia estatal y facilitó la incorporación de capital privado”.










