Poco después de haberse quedado sin su sede de la calle Vinyals que queda en manos de su acreedor, el BBVA, el Diari de Terrassa ha comenzado a deshacerse de sus empleados más antiguos.
Esta decisión que afecta a cinco profesionales se ha tomado tras duras negociaciones con el comité de empresa.
Uno de los despedidos es el fotógrafo histórico de la publicación, Cristóbal Castro Veredas, que es toda una referencia en el fotoperiodismo local.
También se los ha comunicado el despido a Josep Lluís Alonso, jefe de la sección de Economía, Carles Dosta, maquetador; Jordi Manzanares: redactor de la sección Cultura, y David López, responsable de Comarca.
Josep Lluís Alonso, que ha desarrollado toda su carrera profesional en Diario de Terrassa, es uno de los informadores de referencia del periodismo económico “egarenc”.
Carles Dosta, por su parte, llevaba veinte años en el periódico y ha sido el responsable de los dibujos de sus páginas en los últimos tiempos.










