La Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha expresado su solidaridad y apoyo a sus sindicatos afiliados de Estados Unidos en sus protestas por el “tratamiento vergonzoso” dado a los periodistas por la policía antidisturbios (SWAT) durante los disturbios de estos días en Ferguson, Missouri.
Los reporteros Ryan Reilly, del Huffington Post, y Wesley Lowery, del Washington Post, fueron arrestados por la policía en “ataque completamente injustificado contra la libertad de prensa” mientras cubrían las noticias, asegura el editor del Washington Post, Martin Barón.
El fotógrafo de la agencia Getty, Scott Olso, fue también arrestado (luego liberado) y un equipo de Al Jazeera América fue intimidado con botes de gas y balas de goma.
Durante la represión de los jóvenes que protestaban por la muerte del adolescente desarmado Michael Brown, “la policía que los detenía intimidó a los periodistas y ordenó a varios equipos de los informativos locales abandonar el área de los sucesos. Esto es una agresión vergonzosa al derecho de los periodistas para impedirles informar de lo que ocurría en Ferguson”, ha dicho el presidente de la FIP, Jim Boumelha.










