El Congreso ha desatascado esta mañana el tratamiento de la “Ley de Mordaza” sancionada, en su momento, por el PP; este trámite llevaba dos años paralizado en la Cámara baja a pesar de que una mayoría parlamentaria apostaba por derogarla.
La Comisión de Interior del Parlamento, por fin, ha acordado iniciar el próximo 18 de octubre la redacción de la ponencia para un nuevo texto de la misma; es decir, que se ha optado por la reforma de sus contenidos más controvertidos. La base del trabajo, según se ha pactado, será el texto de reformas que presentó el PNV en enero del año pasado.
El Parlamento trabajará sobre los 44 cambios de esa propuesta vasca que prevé, entre otros supuestos y en lo que afecta de forma directa a los informadores, la eliminación como infracción grave del uso no autorizado de imágenes o datos de los agentes del orden, tanto como el delito de falta de respeto a una autoridad pública o funcionario.
Asimismo, propone la eliminación de la norma que obliga a comunicar a las autoridades la realización de reuniones o manifestaciones e que impide las espontáneas y pacíficas, así como aquellas que se realicen frente al Congreso y Senado siempre que “no perturben la seguridad ciudadana”.
Además, suprime la posibilidad de cacheos en la vía pública por las fuerzas de seguridad e incorpora tres disposiciones para revisar el procedimiento legal de devoluciones de extranjeros en la frontera.










