Según informa el semanario La Directa, las libertades de los periodistas tampoco brillan en la Alemania de la señora Merckerl.
El periódico informa que centenares de agentes de la policía han sido comisionados por todo ese país en una redada para hallar a nueve fotoperiodistas que habían cubierto la manifestación anticapitalista del 31 de marzo pasado, convocada por los indignados alemanes y diversos sindicatos y partidos.
Durante la redada recibieron amenazas e intimidaciones, se registraron domicilios, se confiscaron ordenadores, cámaras y discos externos y se copiaron miles de datos, hasta de archivos encriptados. La excusa ha sido «la búsqueda de sospechosos y de buscar evidencias y pruebas de la agresión a un agente y de enfrentamientos entre manifestantes y policías durante una manifestación».
«Esta redada representa no sólo una grave violación de los derechos fundamentales, sino también una violación masiva de la libertad de prensa» afirma el fotógrafo P.M. Cheung –uno de los afectados por la redada- en declaraciones recogidas por La Directa, concluyendo que «los reporteros gráficos no somos auxiliares de policía ni somos una tienda de autoservicio, cuando se trata de pruebas». Todos los fotoperiodistas han tildado la acción de indignante y de una violación de la libertad de prensa y exigieron la devolución inmediata del material incautado y denunciaron que la copia de datos es ilegal.
También han coincidido todos en las críticas a la orden de registro, que se emitió como «una redada a fotógrafos» como si no fueran periodistas, por «saltarse la ley y poner en marcha las redadas políticas todo pervirtiendo la interpretación de lo que es libertad de prensa y la inviolabilidad de las fuentes». Además, los fotoperiodistas revelan un posible uso ilegal de archivos políticos policiales de personas y periodistas no fichadas y sin antecedentes..
http://directa.cat/noticia/fiscalia-frankfurt-ordena-confiscacio-les-imatges-enregistrades-9-fotoperiodistes-alemanys










