El sindicato británico NUJ denuncia que «periodistas y camarógrafos están siendo atacados de manera creciente por los activistas de extrema derecha».
El brutal ataque físico al activista y columnista de “The Guardian” Owen Jones, parece que ha sido el punto de inflexión en la paciencia de los informadores de Gran Bretaña, que en los últimos meses han sufrido distintas agresiones por parte de activistas de la externa derecha de ese país.
El National Union of Journalists (NUJ), sindicato de la FIP al igual que la FeSP, así lo ha denunciado: «Los periodistas y los equipos de camarógrafos están siendo atacados de manera creciente por los activistas de extrema derecha, y la policía debe adoptar un enfoque estratégico para enfrentar este problema creciente».
La secretaria general del sindicato, Michelle Stanistreet, ha pedido a la policía británica que haga más para evitar el «aumento coordinado del extremismo violento contra periodistas y trabajadores de los medios» creciente desde que el referéndum sobre la salida británica de la UE ha polarizado la política del país.
Los dirigentes de NUJ ya se reunieron con la policía en marzo pasado, para pedir que sus agentes intervengan de manera más proactiva cuando los periodistas son hostigados o atacados en manifestaciones y otros eventos públicos por miembros de la ultraderecha. El sindicato cree y lamenta que esa reunión ha aportado muy pocas mejoras en la responsabilidad manifiesta de los policías.










