El Gobierno griego ha decidido hoy de forma imprevista y mediante decreto cerrar la televisión pública estatal ERT y poner en la calle a sus 2.800 trabajadores obedeciendo así las imposiciones de la Troika, que le exige desprenderse de 2.000 empleados públicos este año y 15.000 el próximo.
La decisión ha sido tomada en solitario por Andonis Samaras, de la conservadora Nueva Democracia, sin contar con el resto de los socios de la coalición los socialdemócratas de Pasok y la izquierda moderada de Dimar. En un comunicado, Pasok destaca que un Gobierno tripartito no puede actuar con decisiones unilaterales. «ERT debe convertirse en una entidad moderna, pública y acorde con las normas europeas. Su reforma no puede hacerse suspendiendo su funcionamiento y a costa de más de 2.000 puestos de trabajo», indicó Pasok
El plan anunciado por del Ejecutivo es que reabrirá la cadena ERT pero con no más de 700 trabajadores. Según un portavoz del primer ministro, Andonis Samaras, «los cambios no se hacen sin rupturas radicales. Muchos decían hasta ahora que no hay voluntad política para rupturas. El Gobierno actual prueba que sí la tiene.”
En estos momentos, según EFE, los estudios de los tres canales de televisión y las emisoras de radio que conforman ERT están ocupados por sus trabajadores, que están evaluando la situación. Mientras que el presidente del sindicato de la prensa de Atenas, Yorgos Savidis, hizo un llamamiento a la huelga en todos los medios.
«ERT no es propiedad del Gobierno sino del pueblo griego», declaró por su parte, Panos Skurletis, portavoz de Syriza.










