La Cadena SER no da marcha atrás en los últimos despidos anunciados pero con la llegada de Vicente Jiménez a la dirección general de Prisa Radio se ha rebajado la tensión y se ha llegado a un mínimo de diálogo.
Por empezar la dirección ha tenido el juicioso criterio de retirar el calificativo de “disciplinario” que pretendía aplicar a la denuncia de despido de siete profesionales históricos de la emisora. Un calificativo que además de insostenible resultaba casi ofensivo para profesionales que trabajaron para elevar la calidad de esa emisora, de haber sido atendido por la autoridad laboral hubiera supuesto despidos sin ningún tipo de indemnización.
Los afectados son Ana Guantes, Ana Borderas, María José Ajejas, Paloma Delgado, Eduardo Martín, Esther Redondo y Pilar Vicente, quienes, después de enfrentarse a la dirección en una asamblea, fueron despedidos de su puesto de trabajo bajo la fórmula de despido disciplinario, lo que determino que los damnificados recurrieron esa decisión de la empresa en los tribunales.
Todos ellos fueron señalados por la empresa tras sus duras críticas a la dirección en el transcurso de una asamblea; lo que se puede calificar de “purga ideológica y profesional”.










