El pasado 13 de agosto hubo elecciones primarias en la Argentina, preparatorias de las del próximo octubre, que tenían como eje de interés los resultados de la provincia de Buenos Aires, dada la importante concentración de población en ese espacio.
Al día siguiente gran parte de los lectores y televidentes españoles fuimos convencidos de que los resultados habían favorecido de forma amplia al presidente Mauricio Macri. Con la sola excepción del diario ‘El País’, que hablaba de un “empate”, el resto enfatizaba en lo anterior.
Quince días después hemos sabido que, si bien la fórmula de Macri había sido la opción ganadora en los resultados generales, Cristina Kirshner había superado en dos puntos al candidato de Macri en la provincia bonaerense.
Ninguno de los diarios españoles que han publicado esos titulares más que informativos sobre el tema ha publicado una corrección de aquellos datos, cuando hubieran podido hacerlo, de forma simple, explicando que en a su hora de cierre no disponían de esos datos finales.
Lo que es verdad, es que -como señala el digital ‘infolibre.es’- en los primeros recuentos habían sido primados los resultados de las zonas mesas favorables a Macri y que “en las redes sociales, después de medianoche, se viralizaron vídeos mostrando centros de carga de datos paralizados, supuestamente para retrasar la noticia del empate e impedir la celebración kirchnerista. La compañía encargada del proceso fue la española Indra, por contratación directa de la empresa estatal Correo Argentino, la cual, antes de pasar a manos del Estado, perteneció al Grupo Macri, propiedad del presidente Mauricio Macri.”
Miguel Álvarez Peralta, autor de ese artículo finaliza: “En España nos corresponde avisar a los lectores de que no hubo tal derrota (algunos diarios españoles, como ABC, nunca rectificaron). Personalmente, me quedo con la frase del analista Eduardo Fidanza, columnista de La Nación: ‘Macri ganó en gran parte del país de verdad y en Buenos Aires con postverdad’.”










