La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha manifestado su rechazo por la medida del gobierno argentino que obliga al Grupo Clarín a desprenderse de distintas cabeceras y emisoras con las que había constituido el mayor holding de la comunicación en Argentina.
Esto es consecuencia de la aplicación de la “Ley de medios”, vigente desde hace cinco años, que regula la concentración mediática y que el grupo Clarín recurrió ante la justicia; algo que desestimó la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que fundamentó la constitucionalidad de esa ley.
Ahora la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) de aquel país ha rechazado el “plan de adecuación voluntaria” propuesto por el Grupo Clarín para fragmentar estos medios en distintas empresa.
El AFSCA señala que actuará de oficio, ya que considera que el grupo pretende mantener su “posición dominante y de esquivar la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual”.
En otro orden de cosas, la SIP no ha hecho comentario alguno sobre una información de Agencia Andes acerca de la solicitud de la Comisión de los Derechos de los Trabajadores de la Asamblea Nacional de Ecuador para que se enajenen los bienes del que fuera presidente de la SIP en 2012 y 2013, Jaime Mantilla, propietario del quebrado diario Hoy, y los accionistas del medio.
El pronunciamiento se realizó “Con el fin de garantizar el pago de las liquidaciones y jubilaciones patronales de los trabajadores de diario Hoy”.










