Helena Vazquez en el digital “ctyxt.es” aporta información sobre un caso ocurrido en un canal de la televisión privada de Grecia y que, según la autora “ilustra el enorme poder que mantienen los grandes medios”.
Según informa, en una tertulia algunos de los periodistas defendía la acción pública y criticaba la inversión pública en los servicios que entendían que debían ser públicos.
Vázquez informa que una llamada irrumpió en directo. “Por favor, ¡dejadme un minuto para hablar!”. Estas fueron las primeras palabras del propietario de la cadena, Dimitris Kontominas. “Qué vergüenza, lo que he oído hoy de los griegos que trabajan en un canal [de televisión] que hace todo lo posible para ayudar al mundo. ¡Me ha dado una vergüenza que no había sentido nunca en mi vida!”, continuó.
“El Estado no puede estar en todas partes. En lugar de enviar felicitaciones a estos empresarios que dan dinero a cada pareja casada en la isla, a cada mujer para que dé a luz y se ocupe de sus hijos hasta la edad de catorce años, ¿lo condenamos?”, cuestionó con un tono de voz cada vez más alto. Asimismo, aprovechó para recordar que los empresarios ayudan a reparar la imagen de las islas griegas, dañada, a su parecer, por la prostitución, los robos y los refugiados.
Estaba claro que al patrón no le había gustado nada que se cuestionara la caridad que presta Atenas Medical Group. “Los hospitales [públicos] han muerto”, recordó, por lo que, según él, necesitan inversores privados. También aprovechó la llamada para aplaudir la privatización del aeropuerto.
Kontominas, uno de los empresarios más importantes de Grecia, posee un elenco de empresas a través del grupo DEMCO, dedicado a una amplia gama de sectores, desde los medios de comunicación hasta servicios financieros. Durante muchos años ha sido un accionista de peso en los bancos Interbank o NovaBank, entre otros. Pero la carrera de este empresario está manchada por un reciente escándalo por el que incluso llegó a ser encarcelado preventivamente en enero de 2014.
El empreario finalizó su intervención dejando en el aire esta velaza amenaza a sus empleados: “Sois una familia aquí dentro, ¡os cuidamos! ¡Tenéis un salario y decís mierdas!”.










