El próximo 4 de marzo, en referéndum, la ciudadanía suiza deberá decidir si acepta la iniciativa que propone liquidar la subvención pública a la Radio y Televisión Nacional; lo que conllevaría su desmantelamiento.
Un adelanto en el mismo sentido lo están sufriendo los periodistas de la Agencia Telegráfica Suiza (ATS), la única en el país alpino, que han iniciado medidas de fuerza contra la amenaza de supresión de más de 35 puestos de trabajo de los 180 con los que cuenta la agencia de noticias en francés, alemán e italiano.
La medida de fuerza que comenzó el martes 30 y tiene carácter indefinido “no solo sacó del anonimato a los históricos “agencieros” – es decir los periodistas sin nombre ni firma que producen la más rica información de base en cualquier país del mundo-, sino que puso en el centro del debate público helvético el concepto mismo de la información.”
Para justificar estas medidas de ahorro, la dirección evoca una situación muy difícil en el mundo de la prensa. Pese a que sus principales clientes y a la vez propietarios, es decir, buena parte de los diarios, radios y televisiones del país, han renovado contratos con la agencia, la ATS prevé para 2018 una reducción de 3,1 millones de francos (-9,6%) de su cifra de negocios.
Para el periodista Sergio Ferrari, co-presidente de la Rama Prensa de SYNDICOM, el sindicato suizo de la comunicación: “La huelga de la Agencia Nacional de Noticias constituye, además, el mejor aporte al debate en torno a lo que puede pasar en Suiza si se aprobara el 4 de marzo esa iniciativa reaccionaria. El desmantelamiento de la ATS que propugna su dirección es el ejemplo, en chiquito, de lo que podría pasar en gran escala en Suiza si se aprueba el 4 de marzo la denominada Iniciativa No-Billag. La destrucción de los medios de comunicación que se consideran ‘servicios públicos’ y la apertura, de par en par, de la privatización total de la información.”
La ATS nació del descontento con los servicios de la francesa Havas (más tarde AFP) y de la alemana Wolff, que se repartían el mercado suizo de información. Los diarios Journal de Genève, Bund y Neue Zürcher Zeitung la crearon en 1894 y sigue siendo propiedad de los medios suizos; sus clientes son los diarios, las radios, los canales de televisión, las empresas públicas y privadas.










