La comisión que negocia el expediente de regulación de empleo en el Grupo Unidad Editorial no ha logrado ayer viernes llegar a algún tipo de preacuerdo que permitiera no llevar a cabo la huelga de 24 horas convocada para el martes 17 de mayo, a pesar de los esfuerzos que hicieron los representantes de los trabajadores.
En una maratoniana jornada de reuniones durante 13 horas, la empresa rebajó los 198 despidos que había planteado con anterioridad (al presentar el ERE preveía 224) a 186, cifra que los representantes de los trabajadores consideran todavía muy elevada. Reiteraron que, con ese número de despidos, no se puede garantizar un futuro en condiciones dignas para varias empresas y publicaciones del grupo.
La compañía ha ofrecido indemnizaciones de 35 días de salario por cada año trabajado, con un tope máximo de 18 mensualidades, más 5.000 euros a cada persona que cause baja, a abonar en dos fases. Los representantes de los trabajadores solicitan 40 días por año, con un máximo de 24 mensualidades y en un único pago.
La empresa también ha mejorado algo las condiciones para las prejubilaciones, pero muy lejos de la propuesta de los representantes de los trabajadores: ofrece el 60%, 70% y 80% del salario neto, a partir de los 58 años y en función de la edad, frente a la petición del 80% para el personal de 56 a 59 años y el 85% a partir de los 60 años, con revalorizaciones anuales del 2%.
La parte empresarial considera que esos cambios son «un esfuerzo importante con el objetivo de alcanzar un acuerdo», pero los representantes de los trabajadores lo han calificado como «avances insuficientes». El lunes 16 de mayo se celebrarán asambleas en todas las empresas del Grupo Unidad Editorial para debatir la última oferta de la empresa y las propuestas de los representantes de los trabajadores, pero en las reuniones mantenidas hoy varios de estos últimos han dicho que en esas condiciones sus plantillas muy probablemente harán huelga por tercer día.










