En agosto de 2016, Google se sometió a un escrutinio global por su eliminación de los términos «Cisjordania» y «Gaza» de sus mapas; la empresa respondió que los nombres habían sido eliminados por un error técnico y afirmó que nunca antes había nombrado «Palestina» en sus mapas. Algunos observadores críticos sostienen que Google Maps perpetúa la negativa del gobierno israelí a reconocer la propiedad beduina sobre ciertas áreas de la tierra al omitir nombres de aldeas palestinas, así como a priorizar las rutas ilegales de asentamientos israelíes en su mapa.
Ahora, un estudio de la organización 7amleh Arab Center for Social Media Advancement titulado demuestra que si bien Facebook responde a los pedidos de gobiernos internacionalmente sobre las normas de legalidad locales y actúa de acuerdo a la regulación local, “en el caso Israel/Palestina se destaca una peligrosa escalada en las políticas de Facebook que demuestra el sesgo político de la plataforma”, revela el documento”.
Según 7amleh Center, en 2017 hubo 280 casos entre cuentas cerradas, páginas borradas y publicaciones censuradas por Facebook. La investigación sostiene que esto demuestra el compromiso de la plataforma con el gobierno israelí para silenciar contenido palestino que incite a discursos de odio en contra de Israel o de los ciudadanos israelíes.
“El estudio denuncia que el sesgo político del gigante tecnológico se justifica en intereses corporativos de búsqueda de ganancias debido a que Israel se ha puesto a la vanguardia global del sector de la ciberseguridad y la vigilancia- que se han convertido en un aspecto central de su economía- y ha convertido al país en un hub atractivo para inversiones de las compañías.
De acuerdo con la investigación, el nombramiento de una miembro sionista del Parlamento como Directora de Política de Facebook fue la primera indicación de que la plataforma estaba comenzando a sucumbir a la presión de Israel. Luego, en septiembre de 2016, el gobierno formalmente anunció que la cooperación entre ambos tendría lugar para combatir la incitación a discursos de odio en línea.
Además, se estableció una unidad de ciberseguridad que opera de modo oficial bajo el Ministro de Justicia israelí, pero es conducida en colaboración con Facebook y Twitter. El objetivo de esta oficina es, según afirma el estudio, remover contenido, restringir el acceso a ciertas páginas web y bloquear el acceso de los usuarios a dichos sitios”.










