Según informa el digital El Confidencial, la crisis ha entrado en la patronal de prensa diaria (AEDE) y se ha cobrado a su números dos y director general, Ignacio M. Benito; separado de su cargo después de 12 años en él.
Según informa el periódico “Los representantes de los principales diarios lo tienen claro: la asociación, ante la debacle publicitaria y el cambio de modelo de negocio que vive el sector, necesita un hombre de peso que dé a la prensa visibilidad institucional y tenga acceso al Gobierno.
La salida de Benito puede suponer hasta un cambio en la estructura de la organización que actualmente encabeza Conrado Carnal, consejero director general del Grupo Zeta. “De hecho, se busca algún ex relevante en el sector que pudiera ser hasta presidente ejecutivo”, subrayan estas fuentes. Entre los nombres sobre la mesa, José Bergareche (Vocento), José Sanclemente (ex Grupo Zeta y Antena 3) o José Gabriel González Arias (ex la Voz de Galicia y Prisa). “Tampoco ha ayudado a Benito la mala gestión del affaire de la subvención”, remachan otras fuentes del sector, recordando que Hacienda embargó recientemente las cuentas de la AEDE al considerar que no cumplió las condiciones de un convenio firmado con el Ministerio de Industria.
(…) La cuestión de fondo está clara: o se impulsa la AEDE o se disuelve, pero así no se puede seguir”, aseguraban fuentes conocedoras del encuentro. Arrancaba el año 2009 y los grandes editores se conjuraban para solicitar un plan de ayudas a la francesa a la entonces vicepresidenta del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega. Tres años y medio y un cambio de Gobierno después, sus manos siguen vacías. Han pasado por la presidencia de la patronal Pilar de Yarza (El Heraldo de Aragón) y Antonio Fernández Galiano (factótum de Unidad Editorial). Puede que en algún momento hayan logrado superar las reticencias políticas a echar una mano; nunca han podido vencer las discrepancias entre los propios editores.
Carnal sustituía al primer ejecutivo de Unidad Editorial al frente de la patronal en noviembre de 2011. Tampoco hay resultados visibles un semestre después. La debacle publicitaria ha acelerado los cambios en una organización que siempre ha envidiado la magnífica tarea de lobby realizada por las televisiones privadas a través de Uteca.»










