La Corte Suprema de Justicia de Argentina resolvió este martes a favor de la plena constitucionalidad de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que había recurrida judicialmente por el poderosos Grupo Clarín.
La normativa, que habías sido aprobada por abrumadora mayoría paralamentaria en 2009 y que había surgido de una iniciativa ciudadana, no podía implementarse por completo debido a ese recurso judicial que reclamaba contra algunos artículos de la ley que limitan la concentración de los medios establece la distribución de las frecuencias de los medios de comunicación entre las empresas privadas, el Estado y las comunidades sociales que «buscan tener voz».
Los puntos cuestionados por el Grupo Clarín eran el artículo 41, que establece que las licencias son intransferibles; dos apartados del número 45, que fijan un límite a la cantidad de licencias concentradas; el 48, que descarta la figura de un «derecho adquirido» por parte de las empresas que tienen más licencias de las permitidas y el 161, que da un año de plazo para adecuarse a la ley.
La norma, está inspirado en el espíritu del informe del Premio Nobel de la Paz Sean Mc Brady para la Unesco, ‘Voces múltiples, Un solo mundo’, establece la redistribución de las licencias en tres tercios a cada sector: privado, público y sociedad civil.
Los medios comerciales, hasta ahora mayoritarios, deberán empezar a desprenderse de las emisoras que excedan ese cupo traspasándolas a quien pudiera interesarse.
El Gobierno argentina ha dado a las filiales de las española Prisa y Telefónica la posibilidad de adecuar sus inversiones en medios de comunicación audiovisuales a la nueva ley del sector.
Telefónica es adjudicataria de Telefé en la capital porteña y de ocho canales más de televisión abierta en provincias. La Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) le cuestiona, además del número excesivo de medios, que se trate de capital extranjero en su totalidad -la norma sólo permite el 30%- y que preste a la vez un servicio público, algo prohibido por la ley.
Por su parte Prisa cuenta con las licencias de radio Continental en Buenos Aires –la quinta AM más oída, que compró a Telefónica- y otras cuatro emisoras en la capital y otras ciudades. La AFSC) le cuestiona por la duplicidad de frecuencias y la mayoría de capital extranjero.










