El término raza como una forma de designar las diferencias entre los individuos de distintas etnias has sido desprestigiado por antropólogos y biólogos desde finales del Sigo XIX ya que se considera que todos los homo sapiens pertenecen a una sola especie y que, biogenéticamente, las “razas” no existen.
Por lo tanto los especialistas consideran inadecuado el uso de ese término para referirse a de los diversos grupos humanos, señalan que lo apropiado es utilizar etnia o población cuando es necesario definirlos. tratándose solo de interpretaciones sociales.
Esta información, de sobras conocida, parece no haber llegado a la dirección del di”ario “El País” que el pasado 26 de octubre titulaba: “Bolsonaro es el favorito de las muchas razas de Brasil, menos de los negros” .
El artículo firmado por Tom Avendaño y Naiara Galárraga se regodeaba con el aberrante término con frases como las siguientes:
“En este país tan desigual y multirracial (el 8% de los brasileños se declaran negros), el apoyo a uno u otro candidato varía notablemente en función de la raza en la que el elector se encuadra. Bolsonaro triunfa entre los blancos; el candidato del Partido de los Trabajadores, Fernando Haddad, entre los negros.”
“La brecha racial es menos brutal en una ciudad como São Paulo.”
“Los temores que despierta la probable presidencia de Bolsonaro son distintos en función de la raza…”
Pena de desinformación…










